No me toques la melena

Este pequeño “León” vive en tres forques no en la sabana. Su dueña me llamo porque ella y su compañera de piso habían recibido graves mordiscos. Lo primero era identificar a que se debía esa agresividad.
No era miedo, no le dolía nada y ellas no lo tocaban de una manera inadecuada, además era un perro muy tranquilo, no sufría de stress ni de ningún mal ¿Que le pasaba? Por Historia, el Shih Tzu es una raza de perro originaria de China. Los chinos los criaban y arreglaban para que se parecieran a los leones, de acuerdo a la cultura china, siendo muy apreciados como perros guardianes. Pero este no es un guardián.
 Interactuando con él observe que tenía unas reacciones muy violentas y que lanzando un juguete no reaccionaba y al lanzar una pelota que hacia ruido al votar lo hacía muy rápido. Este chico no veía bien y el único oficio que tenía era protegerse a sí mismo. Enseguida que notaba una presencia demasiado cerca o que le tocaban cerca de la cabeza, atacaba a ciegas.
Realizo una sesión muy específica, trabajamos la susceptibilidad y buscamos la manera de que pueda vaciar la agresividad de una manera adecuada. Hacemos un juego para poder ir tocándole y trabajamos que desarrolle otros sentidos para identificar a sus dueñas de una manera positiva.
A la semana hablé con ellas por teléfono y el cambio fue espectacular, pueden acariciarlo, tocarlo y disfrutar de su compañía.
Una sesión y problema resuelto.